jueves, 12 de junio de 2008

De fútbol y de esperas

Llega el mes de junio, año par. Gran mes para los amantes del fútbol. Recuerdo aquellos meses de mayo y junio en el colegio y la universidad. Ya era muy duro sobrevivir a San Isidro, Giro de Italia, Roland Garros y Wimbledon...cuando más el año que había Eurocopa o Mundial.


Reconozco que disfruto muchísimo con estos eventos, y este año, estoy devorando los partidos con interés y tranquilidad, tras una buena jornada de trabajo. Así se degustan mejor los partidos, pero echo de menos esan tensión con la que se veían cuando sabías que tenías que estar estudiando...era una sensación extrañamente deliciosa.


Pasa la Eurocopa de este año emocionante y rápida, y mientras tanto, me doy cuenta de que en pocos días Nuria entrega el proyecto. Y después de entragar el proyecto lo expone. Y después de exponerlo lo aprueba. Y después de aprobarlo se va a Galicia. Y después de irse a Galicia se va a Nueva York.

Espera tan corta que pasa entre su estrés y mi fiebre de fútbol, y que dentro de dos semanas nos dará un portazo en las narices para decirnos: "Y ahora que tenáis tiempo, no lo vais a disfrutar".


Aunque, por otro lado, hay que saber embeberse de ese dulce romanticismo que destila la distancia cuando se ama de verdad a una mujer.

jueves, 5 de junio de 2008

El día del silencio

Acabo de recibir un mensaje de Enrique en el móvil: "Estoy en el centro del mundo". En otras ocasiones, ese mensaje pudiese significar muchas cosas, pero hoy solo puede significar una, porque el centro del mundo late hoy en Madrid, en la Monumental de Las Ventas. Hoy el albero se ha engalanado y los tendidos rezuman arte, pijerío e ilusión. Hoy torea José Tomás en Madrid.


El silencio televisivo del Maestro, hace que aun aguarde en la oficina, expectante a las noticias que puedan llegar desde internet. O quien sabe, igual se escuchan desde aquí los olés enardecidos, como se escuchan los goles del Madrid desde mi casa. Hoy, los aficionados que, como yo, no han podido asistir a la corrida, esperamos en silencio como la madre del boxeador que le espera en casa hasta que llegue, sin saber nada de lo que le ocurre durante el combate decisivo.


Nosotros hacemos lo mismo, aunque lo hacemos por obligación, y no por devoción. Ansiosos devoraremos los portales taurinos por la noche, las opiniones y las crónicas de mañana.


Mientras estoy escribiendo esto, José Tomás espera en el callejón a que salga "Dakar" por chiqueros, y todos con él, esperando. Hoy La Fiesta vive un día grande, hoy tenemos que estar contentos...y deseosos de que ocurra algo grande. No quiero imaginar qué pasaría si José Tomás saliese hoy a hombros por la Puerta Grande de Madrid.


Ya debe estar al salir el toro, mejor callarse y poner la oreja al viento.

martes, 3 de junio de 2008

Migrañas (ganas de escribir)

Vaya por Dios. Después de varios meses limpio de dolores de cabeza, esta noche he padecido mi primera migraña del verano, como todos los años por estas fechas. Después de cenar sentí los pinchazos iniciales y acerté tomándome el Imigran a tiempo, aunque no fue suficiente para evitar el desencadenamiento de la jaqueca.

Los migrañosos somos auténticos apestados del destino. Pocas cosas habrá tan desagradables y dolorosas como una "buena" migraña de las de verdad. Duele la luz, el ruido, el tiempo. Nos volvemos serpientes que se retuercen y que solo emplearían su fuerza para arrancarse la cabeza si pudieran.

Pese al tiempo transcurrido desde la anterior jaqueca, Nuria vio al momento que se me cerraba el ojo izquierdo y me instó a tomar la pastilla e ir a la cama. Cuando la pastilla hizo efecto, me quedé dormido según se esfumaba el dolor, con esa sensación maravillosa que es perder de vista una migraña. Después Nuria se acostó y acarició mi mano, ingrediente extra para celebrar el descanso, rodeado de la anhelada oscuridad nocturna.

Disculpen si les aburrí con esto. Tenía varias opciones de cosas que contar, pero no me convencía ninguna.
Creo que tan solo tenía ganas de escribir.

viernes, 30 de mayo de 2008

Revivir

Comienza a llover en Madrid a esta hora, cuando la tarde duerme en una oficina casi desierta y tranquila. Observo el horizonte, los altos edificios, y al fondo diviso la Sierra por donde pasaré con el coche en un par de horas, rumbo a Valladolid.


Mientras tanto, escucho a Luis Alberto del Paraná en mi ordenador, y te veo cantando en el porche de Mojados. Si me quedo quieto, escucho tu voz en lo más profundo, y allí estamos todos contigo y el rasgar único de tu voz y tu guitarra.


Mi mente viaja estos días un año atrás y lo revive todo: los puentes de mayo juntos en Asturias, nuestras conversaciones, ese silencio que se iba adueñando de tu espíritu poco a poco, el miedo que tenía de perderte.


Y aquel viaje a Barcelona para conocer a tu nieto Juan, que este domingo cumple un año.


Y el tiempo pasa inexorable, pero no aleja el olor de tus manos de mi memoria.

jueves, 29 de mayo de 2008

Imaginando planes

Al fondo, empiezo a ver la sombra de los cambios que están por venir. Lo bueno es que no me agobia lo más mínimo: todo lo contrario. Tengo ganas de comenzar nuevas búsquedas, nuevas sensaciones invernales en un nuevo hogar.


Tengo ganas de añorarte de nuevo en la distancia, de esperarte (a tí que me esperaste mucho más), de coger el avíon transoceánico y abrazarte, y ver cómo te ha cambiado el gesto el aire neoyorquino.


Planear cosas es un deleite si los planes vienen ya aderezados de ilusión y de certeza, y si de antemano se sabe que contigo solo puedo aspirar a ir a mejor.

miércoles, 28 de mayo de 2008

Pequeños milagros

Esta claro que uno puede esperar de la vida muchas cosas. Como el hecho de que se te pierdan unas gafas de sol sin graduar en el metro y alguien tenga la decencia de llevarlas a objetos perdidos, y de que a un servidor se le ocurra pensar que lo primero ha podido pasar, las persiga y las encuentre.


Así es como en cinco días he tenido gafas nuevas, he dejado de tenerlas y las he vuelto a tener.


Gafas nuevas por partida doble y un milagro en el bolsillo. Y la sensación de que realmente, mi padre tenía más razón que un santo cuando me decía aquello de "Hijo mío, tienes una flor en el culo"

martes, 27 de mayo de 2008

Sucesos en la noche

Durante el día se apodera de mí una pesadilla que tuve en la noche, y de la que apenas recuerdo detalles vagos. Tan solo recuerdo la sensación de angustia, de sentirme atrapado y sin capacidad de respuesta. Y de repente, abro los ojos en la oscuridad inundado en sudor de ese que no empapa, sudor de miedo. Mientras respiro con fuerza miro el reloj; son las 6 y aun queda tiempo para redimirse. Te miro y casualmente tu rostro mira al mío, con la diferencia de que el tuyo está plácido y sereno.


Y la luz mágica de la noche me presenta tu figura y tu calma, y me inundas de tu paz. Y sin esforzarte, sin pensarlo, me sacas del abismo y la tiniebla y me arropas y proteges, sin ni siquiera mover las manos, que se esconden debajo del edredón.


Y sin que te des cuenta, te acaricio la cara y te agradezco el salvamento con un beso que cruza el silencio de la madrugada, y que se aloja tranquilo en lo más profundo de tu sueño.